Una lectora nos pide espacio para dejar su opinión y aquí lo tiene.
Un buen rato de esta mañana, el popular conductor del programa Juntos en CADENA 3, Mario Pereyra, lo destinó al auto elogio ya que en sendas compulsas telefónicas realizadas por su programa en las semanas previas al comicio de ayer, había resultado ganador en la provincia de Córdoba, el candidato Roberto Lavagna. Como, efectivamente, Lavagna se impuso en el distrito cordobés, el animador se felicitó efusivamente a sí mismo y anunció que seguirá en el futuro con su método “casero” para sondear la intención del público.
Antes de las elecciones del 2 de septiembre también había recurrido al sondeo de opinión que, en algún caso acertó, y en otro no.
Lo que no sostiene Pereyra, es que si bien ahora el resultado de la elección estuvo acorde con su sondeo, es decir que acertó en quién iba a resultar vencedor en Córdoba, los números reales del escrutinio estuvieron muy pero muy lejos, porque una cosa es ganar, si, con el 35% y otra es ganar con el 60% o con el 52%, como le habían dado los sondeos caseros.
Y aquí el punto importante que quiero resaltar y sobre el que pretendo advertirr: Ojo con utilizar la popularidad para cualquier cosa. Ojo con no apreciar el efecto que puede llegar a tener sobre el votante una compulsa que por bien intencionada puede resultar un fiasco. Porque ahora acertaron en algo y se equivocaron, por mucho, en otra cosa. ¿Quién mide las consecuencias de un juego que puede no tener nada de “ingenuo”?. En lo particular tengo terror a cierta mentalidad berreta que desprecia el uso de la metodología científica con argumentos caseros del tipo de los que usaba mi tía: “nena, para qué vas al psicólogo si con una buena confesión basta”. Todos sabemos que las encuestas fallan y que se utilizan también para “crear climas” y para “manipular” la opinión pero a veces también están hechas con metodología adecuada, control suficiente y honestidad intelectual y eso no puede ser reemplazado por un rato de jolgorio adolescente.
Gracias
Roberta Maturana